El campamento Stillwater fue el lugar donde muchos vivieron su primer amor, sus primeros besos e incluso sus primeras veces en ámbitos más personales. Pero por extrañas circunstancias fue cerrado para, años después, volver a abrir… pero ese ambiente cálido y agradable se ve truncado por extraños ruidos, sucesos y… ¡seres de ultratumba! Lo que parecía ser un tranquilo campamento de verano se convierte en la pesadilla de un grupo de adolescente y unos fantasmas con bastante mala leche.
Greta, una joven con un pasado misterioso, llega a un pueblecito rural de el Reino Unido donde le espera un trabajo como niñera de un pequeño de 8 años. Lo peculiar es que ese niño en verdad es un muñeco con el rostro del niño que habitaba en ese hogar y que, por razones que Greta desconoce, no reside en ese lugar.
Y entonces las dudas de Greta crecen aún más cuando le dan una serie de indicaciones que debe hacer con el muñeco, cumpliendo rutinas como despertar, comer, contarle un cuento, entre otros. Cosas que, como era de esperar, Greta no hace porque no le ve el sentido de tratar a un muñeco como un ser vivo hasta que misteriosas cosas pasan a su alrededor, siempre teniendo al muñeco como detonante de esos movimientos, susurros o ruidos extraños en la casa.
Hace un mes o así la Fox empezó con la promo de la serie, tenía buena pinta, me llamó la atención y tanto es así que no quise buscar información de la serie para que no spoilearme a mí misma. A pesar de ello sí que leí las primeras frases del resumen que te ponen en la programación y si antes tenía ganas de verla, después de eso mucho más. La serie tenía enganche y una trama interesante.


