Mindy Lahiri (Mindy Kaling) es una ginecóloga en plena treintena con un trabajo estable que vive en Nueva York, ciudad de las luces y oportunidades. Pero lo que parece una vida de en sueño en verdad es una búsqueda constante de estabilidad sobre todo porque Mindy es la primera persona inestable de esta historia. Superficial, agresiva, mal hablada, mal humorada y con miles de pájaros en la cabeza. Ella solo busca una cosa y eso es el príncipe azul que sea capaz de cumplir todos sus deseos de un amor de telenovela. Lo que ocurre es que esa búsqueda es un tanto dificil, sobre todo porque la gente que rodea a Mindy es de todo menos normal.
A Jimmy lo echan de la boda de su ex novia tras hacer un discurso que levantó más de una ampolla y en la salida del recinto conoce a Gretchen, la cual salía de la misma boda tras robar uno de los regalos de los novios. Y una cosa llevó a la otra: noche de intimidad e inicio de una relación autodestructiva donde ninguna de las dos partes entiende que está ocurriendo pero aún así siguen adelante. Con esta nueva forma de ver el romanticismo empieza You’re the worst.
Comprar una casa grande con jardín y piscina, hacerse con un yate o dar la vuelta al mundo tres veces. Si ahora mismo tuvierais millones y millones de dólares seguros que una de estas tres cosas serían las que más gente diría que haría. Pero hay una familia que a pesar de todo el dinero que ha logrado, gracias a su trabajo duro, prefieren seguir con un tipo de vida sin preocupaciones y clásica… demasiada clásica.
Directamente desde Louisiana, nos traen la historia de la familia Robertson, conocidos mundialmente por sus reclamos de patos, los cuales son uno de los más famosos y apreciados en el mercado de la caza. Y a diferencia de muchas celebrities de estados unidos, esta familia no sueñan con una alfombra roja y miles de lujos, sueñan con poder seguir manteniendo su vida de cazadores y cubrir sus caprichos… algo que en ocasiones generará una serie de tramas e historias que parece mentira que sea un reallity show y que la mayoría de partes sean improvisadas.
- No hablar del club de lucha.
- Que ningún socio hable del club de lucha.
- Si alguien dice basta, flaquea o desfallece, el combate se acaba.
- Sólo luchan dos hombres.
- Sólo habrá una pelea cada vez.
- Ni camisas, ni zapatos.
- Las peleas durarán el tiempo que sea necesario.
- Si ésta es su primera noche en el club de lucha, tenéis que pelear.
Estas son las ocho reglas más simples pero más estrictas que hay que cumplir a rajatabla si se quiere pertenecer a un club secreto donde hombres de toda la ciudad se reúnen por las noches para descargar la adrenalina de una única forma: peleando a puñetazo limpio.
Poco se iba a imaginar el protagonista (Edward Norton) que tras conocer a Tyler Durden (Brad Pitt) su vida iba a pegar un cambio de 180º e iba a perder su aburrida y monótona vida para terminar viviendo en los suburbios esperando que el club de la lucha, el mismo que fundó una noche de borrachera con Tyler, iba a convertirse en la única alegría de su día a día.
Pero pronto verá que las cosas no son como aparenta en todo lo que rodea al club de la lucha y Tyler. ¿Qué misterios esconde su compañero de piso?



